28 de septiembre de 2015

Entrelazadas







Vivir de la mano, agarradas, dejando que la piel se haga una. 
Ya no se diferencia qué piel es suya, cual es mía.

Vivir. La base de nuestra existencia siempre ha sido vivir; en base a algo, a alguien, a una ilusión, a una meta, a una determinación fija que nos haga levantarnos todos los días. 
Y sin determinación, sin meta, sin ilusión... ¿vivimos?

Sobrevivían.
La base de su existencia siempre había sido sobrevivir. No tenía una motivo, la sociedad decidía que debían seguir allí, y allí seguían pero, ¿y sino hubieran seguido?...



¿y sino hubieran seguido?




25 de septiembre de 2015

Galax




Es ese latido en la parte izquierda del pecho,
la sonrisa tonta por la mañana al despertar,
el toque leve de sus dedos en mi nariz,
el "buenos días" más cobarde del mundo.

Es la canción que nunca podré olvidar,
el libro que no podré volver a leer,
la película que siempre me hará llorar.





24 de septiembre de 2015

Odisea


Aquí comienza mi odisea, mi proyecto personal, lo que espero sea mi orgullo en tiempo, bastante tiempo, porque me gustaría poder alargar éste proyecto todo lo que quisiera.

Os quiero presentar “Universe”, un proyecto de ilustración digital a una tinta que nace de la fantasía de una cabeza soñadora y algo atascada, en más de un sentido. “Universe” desata todo lo que las palabras no pueden decir y, aunque para muchos son simples líneas, para mi significa muchísimo más de lo que puedo explicar.
De hecho, no quiero explicarlo, no quiero decir nada, solo que es mi niña de ojos verdes y grises, de mirada curiosa, de silencio atronador. No tiene que gustaros, no tenéis que sentir nada, pero, si lo sentís, decídmelo, me gustaría escuchar que pensáis del amor de mi vida.


(esto sí es una introducción al proyecto, lo otro es...bueno, lo otro).









17 de septiembre de 2015

Casiopea




Os presento a "Casiopea", la primera lamina que abre el proyecto "Universe".
Empezó siendo algo aislado, una idea en fondo negro porque no conseguía dibujar nada decente y tras ver el impacto que ha tenido en mis redes sociales, lo mucho que ha gustado y los comentarios más positivos que he recibido respecto a ésta en concreto, me decidí a continuar.

Así que ahora ya lo sabéis, éste fue el nacimiento de "Universe".





15 de septiembre de 2015

Ese Proyecto sin Nombre




Hace una semana más o menos comencé un proyecto que aún no tiene nombre. Barajo unos cuantos nombres sin sentido y otros tantos sin coherencia pero ninguno me convence así que, de momento, lo mantendré en "ese proyecto sin nombre".
No es nada difícil, de hecho podría hacerlo un niño con una cartulina y una cera de color blanco., pero es el primer proyecto artístico que comienzo sin ser fotográfico, que es puro dibujo. 
Los bocetos finales son en negativo todos los bocetos están en positivo, al igual que los finales son digitales y los originales analógicos ya que me gusta llevar conmigo mis ideas y pintar con carboncillo las hojas de una libreta puede suponer un auténtico desastre.

No sé cuantas laminas tendrá el proyecto, solo sé que la línea del cuerpo femenino está resultándome satisfactoria y he empezado a pensar como abordar la línea del cuerpo masculino para, más tarde, unirlos los dos. 



Puede salir muy bien, o puede salir muy mal.
Esperemos que sea lo primero y no lo último.







10 de septiembre de 2015

Pasa



- Pues pasa, no puede ser más sencillo.



Pero no quiero pasar, porque de algo que te importa no pasas, por algo que te importa luchas, siempre luchas, siempre tiras hacía delante, con todas tus fuerzas, con todas tus ganas. No pasas de algo que te saca del agujero, lo marcas y lo agarras con todas las fuerzas para sacarlo del pozo, para hacer que atraviese la luz. Si voy yo, tú conmigo.



Estoy harta, sumamente harta; de que estén siempre cuando no se les necesita, que te respondan siempre cuando solo es aburrimiento, que se olviden de que existes cuando te hacen falta, que pasen de ti cuando hablas de algo importante.
Estoy harta, sumamente harta; de no poder gritarles que su sombra es más real que ellos, que sus palabras solo alimentan mentiras, que su preocupación es como tragar un meeting de Rajoy.
Estoy harta, sumamente harta; de no ser la que les dé esa hostia a tiempo.

Estoy harta, sumamente harta.




Y sé que no os importa,
pero a mi sí.


Dejé




Te he nombrado de tantas maneras que ya no recuerdo tu nombre, 
ese que me daba plena posesión de ti.





Vivimos demasiado juntas deseando estar separadas, quizás ese sea el problema, el deseo de cortar un lazo invisible e inexistente que tira de nosotras como un niño ansioso por ver a sus padres unidos. Quizás el problema esté en mi, en mis cambios repentinos de humor, en mis idas y venidas, en las pocas ganas de tenerte cerca, en la necesidad de ti, en mis contradicciones, en todas las rupturas que no he tenido, en todos los fragmentos que no han caído, en todas las grietas que se han quedado en eso, en grietas.
No me has dado verdaderos motivos para quedarme, para sonreír, para seguir fingiendo que no pasa, que no va a pasar nada. Pero el niño caprichoso sigue tirando de nosotras, haciendo que nuestros dedos se rocen, que retumbe en las venas el eco del último beso. No quiero, dejé de querer, de quererte. Dejé.
Ahora solo quiero ser uno y no tres, unirme con esas dos partes que llevan mi vida, dejar de actuar por separado, dejar de levantarme hecha jirones de trapo. 

Solo soy eso, una muñeca de trapo.




1 de septiembre de 2015

Distrito 4, primera parte.


Un hombre con el pelo castaño y uniforme arremangado entró en el garaje donde estaba escondido el que debía ser su confidente. La sala apenas tenía la ventilación que ofrecía la puerta cuando se abría y se cerraba, y no era a menudo, y se iluminaba con un simple foco de luz desde el techo.
Encendió la luz y la habitación se alumbró con un destello vago, el cual aumentaba de intensidad con el paso de los segundos. Se acercó a una prueba que trataba de ocultar del departamento de Policía y le descubrió la cabeza. Era Di Nomteco, un poderoso miembro de una de las grandes familias que traficaban con drogas en todos los distritos de Reloccie. Di Nomteco, atado de manos y pies a una silla, escupió a escasos centímetros del comisario Montenni, aquel hombre de pelo castaño. Montenni, algo harto por el comportamiento que estaba teniendo el preso en sus últimos encuentros le acercó una foto de un hombre con melena y pelo castaño.
- ¿Qué sabes de este hombre? –dijo mientras se sentaba delante de él en una silla algo más cómoda de la ocupada por Di Nomteco.
- ¿Que empieza a perder pelo? –contestó el preso mientras trataba de tocarse el suyo con las manos esposadas. Montenni, algo cansado de las respuestas chistosas de ese hombre barrigudo cuadró sus hombros y le miró fijamente.
- Hagamos las cosas bien -dijo con tono calmado-, no creo que quieras que entre mi compañera a interrogarte -levantó la fotografía de nuevo para que Di Nomteco la viera claramente ya que el foco que pendía del techo tampoco ayudaba demasiado-. ¿Sabes quién este hombre?
- Sí, que entre, que hace mucho tiempo que no veo a una mujer sin dinero de por medio -rió a carcajadas.
Montenni, sabiendo que su compañera escuchaba todo lo que aquel baboso decía se lamentó por el pobre Di Nomteco que tarde o temprano vería satisfecho su deseo de tener a una mujer ante él.
- Dudo que sigas con la misma sonrisa cuando llegue. - El hombre esposado parecía muy seguro de si mismo y al pobre Montenni cada vez le quedaba menos paciencia.- Mira, sabemos quién es, solo necesitamos un paradero; un almacén, uno de los pisos francos que habitúe y, ya puestos, si ves que te sientes charlatán, un lugar que le incrimine en la red de narcotráfico que se ha formado en las distintas familias de cada distrito.
- Pues, siento decirte, que poco sé de él, salvo que le gustan los puros cubanos y las modelos.
- No nos sirve, puede estar días o semanas sin pasar por allí y tenemos que cogerle ya.
Con toda seguridad, Di Nomteco acabaría con la paciencia de Montenni por el simple hecho de no tener nada que ganar respondiendo a las preguntas. Su familia era una de las más influyentes en los distritos y desvelar esa información no les daría ningún beneficio.
- Es sencillo; si nos dices la localización de su centro de operaciones te quitaré las esposas y serás libre, sin trucos. Podrás irte por esa puerta, pedir un taxi y llegar a casa sano y salvo.
- Tú déjame las esposas, la llave y trae a esa chica que dices, que ya veré yo qué información le digo dependiendo de cómo se comporte.
Esa respuesta le dio a Montenni la señal para acercarse a la puerta y llamar dos veces. La puerta se abrió con un quejido a metal oxidado y Montenni se apartó para dejar entrar a su compañera que sonreía con los ojos entrecerrados y las manos a la espalda.
- No sabes la que te espera, Di Nomteco.- Montenni les dejó a solas y atravesó la puerta para apoyarse en la pared del pasillo y escuchar por el auricular lo que sucedía dentro.